El juego en la primera infancia es un asunto muy importante: es lo más propio de la niñez y es parte de un desarrollo emocional saludable.

Jugar es hacer y no se puede jugar estando quietos. El cuerpo y el movimiento son condición necesaria para el jugar en la infancia. Por eso son inquietos y no dejan de moverse.

Completá tus datos para conocer más sobre la importancia del juego y recibir material informativo en video y texto. Tus datos también serán utilizados para futuras comunicaciones sobre temas de primera infancia.


 

 

Libertad de movimiento

Brindar libertad de movimiento implica confiar en que el niño o la niña podrá alcanzar su desarrollo sin ayuda. Por ejemplo, sentarse, pararse, caminar, saltar.

Para poder moverse libremente, los bebés, las niñas y los niños necesitan ropa cómoda, un espacio adecuado y que las personas adultas no interfieran sus movimientos.

¿Y por qué no juegan solos?

Acompañarlos es la clave. Los juegos para bebés, los niños y las niñas tienen que ser pensados para hacerles compañía porque ellos no suelen jugar tanto solos. Pensar juegos didácticos para bebés es la mejor opción ya que la mayoría de las veces “juegan solos en presencia de alguien”. Esto es porque necesitan de una persona adulta significativa que esté presente, aun cuando no esté jugando. Su presencia garantiza confianza y seguridad. Hasta los dos años aproximadamente, suele darse lo que se conoce como “juego paralelo”. Cada quien jugando en lo suyo porque todavía se está construyendo el registro del otro. Quizás haya dos niñas jugando a lo mismo en el mismo espacio, pero cada una lo hace por separado. El juego social o compartido suele aparecer alrededor de los tres años.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.